Caso 1: El sitio bonito y económico
Paso uno. El empresario piensa que debe
tener una web. ¿El motivo? Su competencia ya
tiene sitio en Internet o bien alguien
cercano a él le recordó que era el colmo que
aún no la tuviese.
Paso dos. El empresario busca en algún
directorio de organizaciones que le puedan
prestar el servicio de diseño. Pero después
de mucho cotizar se decide por la mejor
opción . su sobrino quinceañero que es un
mago con los computadores y que por solo
$100.000 pesos le diseña el sitio web
completo de la empresa y mejor aún se lo
sube en un hosting gratuito.
Paso tres. Ya con el sitio web diseñado
imprime la dirección en toda su papelería,
tarjetas de presentación y demás referencias
de la empresa.
Resultado del proceso: Un sitio web muy
bonito, con una presentación de inicio muy
representativa de todas las habilidades del
sobrino en cuestión (de esas que demoran
minutos en cargar y con movimiento y sonido
sin contemplación), publicidad emergente de
casinos que ni conocemos e invitaciones a
descargar videos de adultos (recuerden que
el hosting es gratis) y lo "mejor" que
después de meses o incluso años con la web
en línea . ni un solo o muy pocos contactos
de negocios.
Caso 2: El sitio costoso
A efectos de imaginarnos un escenario algo
diferente respecto al caso anterior
cambiaremos unos aspectos así: El empresario
le ha dado vacaciones al sobrino y decidió
que para "no cometer" el mismo error por la
cotización más costosa del mercado, que le
incluyeron desarrollo de cientos de códigos
de programación y un poderoso servicio de
hosting con lo cual ya no sale publicidad de
terceros en su sitio. No obstante para
sorpresa de él, se está repitiendo el mismo
resultado en esencia . ni un solo o muy
pocos contactos de negocios.
¿Qué está pasando? ¿Por qué después de tener
un sitio tan "bien diseñado" o de haber
invertido millones, este no da resultado?.
La respuesta a estos interrogantes es a su
vez el punto de partida que deben considerar
los empresarios al momento de pensar en
tener una presencia en Internet.
¿Para qué quiero Internet en mi empresa?, ¿A
cuáles mercados pienso exportar? ¿Cómo un
sitio web me debe abrir los mismos? ¿Debo
publicar mis precios en línea?, ¿Qué debo
poner en mi sitio web como página de inicio?
¿Cómo conecto mis objetivos empresariales
con Internet? ¿Cuánto espero vender por
Internet en el siguiente año?, ¿Es lo mismo
un sitio web bien diseñado que uno usable?.
El punto al que deseo llegar es muy
sencillo; no estamos diseñando sitios web
para hacer negocios de verdad. Aquellos
proyectos que ni siquiera han tenido como
impulsor el plan estratégico de la empresa,
de ninguna manera servirán para el
desarrollo de la compañía.
En un proceso de planeación estratégica a
manera de ejemplo podríamos haber definido
como visión "Ser la Empresa número uno en
ventas en los Países Andinos para el año
2010 en los segmentos de muebles para
hogar". Y ahora viene la pregunta: ¿y no
será que Internet sería una herramienta
ideal para realizar dicho objetivo?
Por favor, un sitio web debe ser más que un
bonito catálogo en línea. Tiene que ser
vendedores y sucursales virtuales de sus
Empresas, y para lograr ello a continuación
realizaré algunas sugerencias generales:
Primero, revise a fondo todo su plan
estratégico. Diseñe su sitio web como una
herramienta que le permita lograr parte o
incluso la totalidad de sus proyectos.
Conéctelo con su visión, misión, objetivos,
planes, metas e incluso políticas de
empresa. No es lo mismo tener como política
empresarial ser los mejores en calidad, que
ser los mejores en entregas a tiempo. Este
último, por ejemplo, frente a un desarrollo
web lo llevará directamente a tomar pedidos
conectados a sus bases de datos y sistemas
contables a efectos de cumplir con la
política mencionada.
Segundo, no confunda diseño bonito con
diseño eficiente. El tener una presentación
o video institucional de inicio en su sitio
a parte de malgastar el tiempo del visitante
en línea (¿o acaso no todos buscamos
automáticamente la opción skip intro o
saltar introducción?) no es en si mismo una
opción que como tal busquen los usuarios. Lo
que busca el usuario es contenido,
características de productos, servicios,
opciones que le permitan interactuar con la
empresa.
Tercero, incluya llamados de acción. Su
sitio web puede ser visitado por miles de
personas, pero si este no les "habla" serán
muy pocos los que le contacten. Me explico
con un ejemplo, por cierto también real. En
esto días ingresé a un sitio de una
prestigiosa marca de vehículos para buscar
un modelo en especial. Aunque el sitio en
cuanto diseño y velocidad era bueno, cuando
llegué al modelo de mi interés cual sería mi
sorpresa cuando a pesar de mostrarme la
carta de colores ni me permitía cambiar el
modelo con los mismos (eso sería una buena
usabilidad) y ni siquiera había una opción
que llamara a la acción del tipo "Adquiere
tu vehículo ahora". Es obvio que seguramente
nadie te pagará un carro en línea, pero sí
es ideal que tomen datos de potenciales
compradores y los remitan al concesionario
más cercano. Moraleja anticipada, no es
problema de dinero o inversión en la web
pues dudo mucho que una empresa que vende
vehículos de en promedio $30.000.000 a
$90.000.000 no tenga $500.000 para diseñar
un sencillo formulario de captura de datos.
Cuarto, monitoree sus resultados.
Frecuentemente en varios de los seminarios a
los que he asistido como conferencista les
pregunto a los asistentes, en general
empresarios y gerentes de mercadeo, si han
consultado las estadísticas de acceso a su
sitio web, y la respuesta de la gran mayoría
es nula. ¿Cómo pueden medir los resultados
de su estrategia si ni siquiera controlan
cuantas visitas reciben en su sitio web?
Quinto, actualice su sitio web
permanentemente. Su página en Internet es un
reflejo del dinamismo de su empresa. Incluya
sus nuevos productos, hechos recientes
importantes relacionados con usted o su
sector, nuevo personal, etc. Dele un
motivante para que sus visitantes o clientes
la visiten frecuentemente. Si siempre van a
encontrar lo mismo mes tras mes, ¿para qué
la dejarían en sus favoritos?
Sexto, escuche y aprenda de sus clientes.
Jamás, y debo repetir, jamás, ignore los
comentarios o sugerencias que sus clientes
le realicen respecto a su web. Si le dicen
que no logran encontrar la información, que
su web es muy lenta, o que en pocas palabras
no les está brindado valor agregado al
visitarla, realice los cambios necesarios y
mejore lo que tenga que mejorar.
A grandes rasgos estos son algunos pasos
iniciales que se deben considerar al momento
de pensar en tener una presencia seria y de
negocios en Internet. Si ya tiene su sitio
web le invito a revisarlo y cambiarlo si así
lo considera; pero si su proyecto aún está
en inicios, espero haberle dado algunas
buenas luces al respecto.
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